En las aportaciones a la sociología del consumo de Bourdieu, se puede observar la influencia del pensamiento de autores como Veblen, Simmel o Weber. El sociólogo francés en un primer momento se ve influenciado por el estructuralismo de la época. La idea de una sociedad de masas cada vez iba perdiendo fuerzas y dejando a entrever rasgos de una sociedad de consumo con mucho atractivo que llamó la atención de muchos pensadores.
En relación al constructivismo, Bourdieu retoma la tradición heredada de autores como Veblen, Simmel o Weber, de quien recupera el término de “estilización de la vida”, para aplicar en ella los nuevos avances teóricos característicos del momento. Para estos autores el consumo actúa como elemento principal de la distinción social entre los grupos. Bourdieu se encargará de señalar el aspecto más simbólico de este fenómeno, de igual forma, su importancia en la creación y en el mantenimiento de categorías sociales.
Al tratar la sociología del consumo recupera una de las aportaciones de Veblen y señala que la forma de discriminar los artículos de consumo con respecto a su valor procede de la educación. En relación a esto y en el contexto de la sociedad contemporánea occidental, los individuos reclaman y legitiman su posición en la jerarquía social mediante los gustos. Estos últimos hacen referencia a las prácticas de consumo de determinados bienes o servicios y el consumo que se considera adecuado para cada grupo. Los diferentes gustos actúan como indicadores de nuestra posición en el espacio social y se hacen visibles a través de los hábitos de consumo.
Por otro lado, la tradición heredada de Simmel, le sirve a Bourdieu para hablar delconsumo en cascada. Esto hace referencia a la sustitución de modas, cuando las clases bajas imitan las prácticas de consumo propias de las clases altas, y estas se ven obligadas a cambiarlas para seguir manteniendo la distinción.
Bourdieu es uno de los representantes del renacer que la sociología del consumo experimentó a finales de los setenta y principios de los ochenta. El nuevo surgimiento de esta disciplina, concebía el consumo como un fenómeno social y cultural característico de las a las sociedades industriales avanzadas.
El consumo se registra en Bourdieu en las luchas entre clases sociales. Estas luchas de clases se expresan en la lógica del consumo, y a su vez, promueven dicha lógica. Las clases altas, con sus prácticas de consumo, generan una moda que es legitimada por todos y considerada como genuina. Los conflictos de clases están presentes en todas las acciones de consumo, donde a pesar de que cada uno defiende sus intereses, siempre son las clases altas las que ejercen su domino sobre las clases bajas. En estas situaciones de conflicto, los gustos adquieren una especial relevancia, y son mostrados de forma simbólica mediante los hábitos de consumo.
La clase social se encuentra determinada por dimensiones que van más allá de posición que se ocupe en el mercado. Cada clase social tiene unas prácticas de consumo concretas y eso viene determinado por el estilo de vida. Las clases altas son las que poseen el estilo de vida propiamente dicho, ya que gozan de la capacidad de elección, en cambio, las clases bajas llevan a cabo un consumo por necesidad. Estas clases no pueden escoger, por lo que lo único que les queda es intentar emular a las clases altas aunque no pueden, y realmente consumen solo por necesidad aunque intenten creer lo contrario. Hacen de la necesidad algo positivo.
Bourdieu distingue entre dos tipos de consumo:
- Consumo vinculado a la clase social. Este consumo alude a aquel que se produce de manera más inmediata, rutinaria y efectiva. Es establecido por los elementos que tienen que ver con lo económico y lo laboral. Este tipo de consumo hace referencia concretamente al habitus de clase.
- Consumo vinculado al estilo de vida. Es el consumo discursivo. Hecho de expresiones y manifestaciones del gusto y de las formas. Predomina un consumo ajeno a la necesidad, basado en el gusto.
La posición en la pirámide social estaría fundamentada en la relación de los criterios objetivos con los subjetivos. Los primeros harían alusión a la posesión de capital económico, cultural y social; los segundos estarían relacionados con los gustos característicos de cada clase social y/o a los adecuados para la posición que ocupemos dentro de esa jerarquía. Son estos últimos, los criterios subjetivos sobre los que Bourdieu se basa para establecer una tipología acerca de los gustos guiada por las prácticas de consumo que son legitimadas en un determinado contexto.
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