lunes, 23 de mayo de 2016

¿3 estados de capital cultural?

El capital cultural es el potencial que tenemos adquirido de la cultura intelectual y del medio familiar. Dentro del capital cultural define tres estados según la modalidad de adquisición y de transmisión del mismo. El capital cultural puede presentarse en estado incorporado (habitus) , ligado al cuerpo, se adquiere personalmente y mediante la pedagogía familiar. Este estado debe ser adquirido de forma constante que lo hace presentarse más como propiedad innata , que como adquisición. El segundo estado del capital cultural es el estado objetivado que se presenta bajo la forma de bienes culturales cuadros, libros, diccionarios, instrumentos, máquinas, etc. Se trata de un capital transmitido por su materialidad o comprado por el capital económico. Lo importante de este capital es que su adquisición material no implica la apropiación de la habilidades  y reglas necesarias  para el uso de los bienes. Y por último se define un capital cultural institucional que ofrece un valor constante y garantizado jurídicamente , adquirido con los títulos académicos  y educativos. Este último estado proporcionado por los títulos escolares tiene la particularidad de ofrecer la moneda convertible entre capital cultural y capital económico.
Cabe recordar que Bourdieu  toma de la teoría marxista la idea de una sociedad estructurada en clases sociales que se encuentran permanentemente en lucha por la imposición de sus intereses específicos. 
Para un sociólogo como Bourdieu , el poder económico sólo puede reproducirse y perpetuarse ,si a la vez , logra poseer el poder cultural y ejercer el poder simbólico. La dominación de una clase social sobre otra se asienta en el ejercicio de este poder. Por tanto las prácticas y procesos sociales sólo se pueden explicar a partir de un análisis que relacione elementos económicos y culturales simultáneamente.

En la actualidad y gracias a la expansión de las llamadas nuevas tecnologías , el capital cultural ha empezado a globalizarse pero no se ha democratizado como solicitaba Bordieu, sino que parece haber enfatizado , su situación en las clases altas y educadas de la sociedad. La cultura que trasmiten estos nuevos medios, separa aún más , a los que la reciben del resto de la sociedad ,de tal forma , que los que han adquirido “el capital cultura digital” disponen de un sistema de percepciones, lenguaje , pensamiento y apreciaciones que les distinguen de los que  no han conocido otro aprendizaje que los analógicos , los oficios y los contactos sociales.

Recuperado de:https://activismohibrido.wordpress.com/2012/10/30/el-capital-cultural/

domingo, 15 de mayo de 2016

El impacto de la teoría de Bourdieu en la psicología social

Su principal impacto y aportación a la psicología social es el debate en el que se sitúo para poder entender la interacción entre lo social e individual.
Bourdieu ofrece una teoría de la practica en la que están presentes los determinantes estructurales de la acción social cotidiana y la interpretación subjetiva que de dichas acciones hacen los individuos que participan en ellas. (la doble dimensión del mundo social: objetiva y subjetiva).
Rolando Coronado menciona que  Pierre Bourdieu se ha perfilado como uno de los teóricos cuyo esfuerzo de investigación es considerado dentro de los mejores y mayores esfuerzos por conciliar instancias teóricas presuntamente antagonistas (aquellas heredadas para la ciencia sociológica desde los aportes de Marx, Weber o Durkheim) para llegar al establecimiento de un cúmulo teórico ambicioso encaminado a ofrecer lecturas todavía más profundas y reveladoras del espacio social, de sus actores y de sus dinámicas de interacción. 
El constructivismo estructuralista de Bourdieu  comienza con una labor de observación sobre la acción de los agentes. Este punto no deja de ser esencial en todo momento del planteamiento teórico. Gracias al despliegue de los esfuerzos de los agentes es que se comprende su avance hacia el análisis del campo y de las estructuras que lo rigen y que les dan coerción. Frente a ellas los agentes actúan con premura visto que se hayan interpelados por las mismas constantemente. 
Como ya se había anotado, los agentes ofrecerán respuestas a tales interpretaciones a partir del bagaje cognoscitivo y empírico del que dispongan en un momento dado. De los insumos extraídos de la experiencia es que se fijan conocimientos que orientan las respuestas de los agentes, seguramente unas más eficaces que otras, pero que indefectiblemente se validan conforme van demostrando ser útiles y funcionales a la satisfacción de necesidades y conservación de la integridad de los agentes. Cuando se llega a este nivel de utilización de una serie de respuestas es que se habla de un sentido práctico, donde concretamente se activan fórmulas ya validadas, si se quiere, que economizan la reflexión -incluso la energía que conlleva a la misma- encaminadas a la resolución de problemas prácticos que se suelen presentan en la vida cotidiana así como en diversas esferas de la vida social de los agentes, ciertamente requeridos de alternativas eficaces y eficientes.


Este sentido práctico se halla inscrito en el cuerpo de los agentes, en sus movimientos, en sus diferentes desenvolvimientos corporales, los cuales se activan ante la particularidad de la situación enfrentada. Dicho sentido práctico sería otro modo más de interiorización de aquellas estructuras sociales que, pese a sus constreñimientos por momentos asfixiantes, dotan a los agentes de pautas útiles que les permiten surcar los mares más procelosos de la vida social. En mundo cada vez más convulso y sensacionalista, demandante de acciones rápidas, un concepto como el del sentido práctico da luces sobre esto que durante todas estas líneas se ha venido hablando: la práctica de los actores, que no solamente se limitarían a reproducirlas sino que buscarían la posibilidad de reformular las estructuras en las cuales se mueven. De todo esto, se asiente que hay una intrínseca dialéctica entre el establecimiento de una estructura social y sus márgenes de coerción y los desplazamientos de los agentes, reproductores e innovadores según su particular proceso biográfico (Rolando Coronado).

Fuente: https://flakiscilt.wordpress.com/2014/03/22/impacto-de-la-teoria-de-bourdieu-en-la-psicologia-social/

lunes, 9 de mayo de 2016

Espacio y campo social.


El concepto de campo es indisociable  del de habitus (y del de capital). En efecto, según Bourdieu
"el principio de la acción histórica, - la del artista, la del científico o la del gobernante, como también la del obrero o la del pequeño funcionario -, no radica en un sujeto que enfrentaría a la sociedad como a un objeto constituido en la exterioridad. Dicho principio no radica ni en la conciencia ni en las cosas, sino en la relación entre dos estados de lo social, es decir, la historia objetivada en las cosas bajo forma de instituciones, y la historia encarnada en los cuerpos bajo la forma del sistema de disposiciones duraderas que llamo habitus" (Bourdieu, 1982: 37-38).
Aquí se postula claramente una relación dialéctica entre habitus y campo, en el sentido de que el uno no puede funcionar sino en relación (recíproca) con el otro. Por consiguiente, es el encuentro entre habitus y campo, entre "historia hecha cuerpo" e "historia hecha cosa", lo que constituye el mecanismo principal de producción del mundo social. Bourdieu especifica de este modo el doble movimiento constructivista de interiorización de la exterioridad y de exteriorización de la interioridad. El habitus sería el resultado de la incorporación de las estructuras sociales mediante la "interiorización de la exterioridad", mientras que el campo sería el producto de la "exteriorización de la interioridad", es decir, materializaciones institucionales de un sistema de habitus efectuadas en una fase precedente del proceso histórico-social.


El espacio social
Pero ¿qué es un campo? Para entenderlo quizás convenga partir del concepto de espacio social.  Para Bourdieu el espacio social es un sistema de posiciones sociales que se definen las unas en relación con las otras (v.g., autoridad / súbdito; jefe / subordinado; patrón / empleado; hombre / mujer; rico / pobre; distinguido / popular; etc.). El "valor" de una posición se mide por la distancia social  que la separa de otras posiciones inferiores o superiores, lo que equivale a decir que el espacio social es, en definitiva, un sistema de diferencias sociales jerarquizadas (¡"la distinción"!) en función de un sistema de  legitimidades socialmente establecidas y reconocidas en un momento determinado. Y lo que se llama "orden social" no sería más que el sistema global de espacios sociales constituido por conjuntos de posiciones, a la vez vinculadas y contrapuestas entre sí por las distancias que las separan.
En un espacio social dado, las prácticas de los agentes tienden a ajustarse espontáneamente - en circunstancias normales - a las distancias sociales establecidas entre posiciones. Es la dosis de conformismo requerido para el funcionamiento del sistema social. Lo que no excluye, sin embargo, que en períodos de crisis, por ejemplo, se transgredan o se redefinan las distancias sociales.

El campo social
En las sociedades modernas caracterizadas por un alto grado de diferenciación y complejidad, el espacio social se torna multidimensional y se presenta como un conjunto de campos relativamente autónomos, aunque articulados entre sí: campo económico, campo político, campo religioso, campo intelectual, etc. Un campo, por lo tanto, es una esfera de la vida social que se ha ido autonomizando progresivamente a través de la historia en torno a cierto tipo de relaciones sociales, de intereses y de recursos propios, diferentes a los de otros campos.
 Bourdieu recurre nuevamente a la metáfora del juego para dar una primera imagen intuitiva de lo que entiende por campo: éste sería un espacio de juego relativamente autónomo, con objetivos propios a ser logrados (enjeu), con jugadores compitiendo (a veces ferozmente) entre sí y empeñados en diferentes estrategias según su dotación de cartas y su capacidad de apuesta (capital), pero al mismo tiempo interesados en jugar porque "creen" en el juego y reconocen que "vale la pena jugar" (Bourdieu, 1992: 73).  En cada momento, las relaciones de fuerza entre los jugadores definen la estructura del campo. Esto no es todo:
"Los jugadores pueden jugar para aumentar o conservar su capital, sus fichas, es decir, en conformidad con las reglas tácitas del juego y con las necesidades de la reproducción del juego y de los intereses en juego; pero también pueden trabajar para transformar parcial o totalmente las reglas inmanentes del juego" (Bourdieu, 1992: 75).
En sentido riguroso, el campo se define - como todo espacio social - como una red o una configuración de relaciones objetivas entre posiciones diferenciadas, socialmente definidas y en gran medida independientes de la existencia física de los agentes que las ocupan (Bourdieu, 1992, 72). Así, el agente que ocupa la posición de empleado o de patrón, de sub-oficial o de oficial superior, de padre o de hijo, de dirigente deportivo o de simple practicante, puede muy bien desaparecer físicamente sin que la posición deje de existir, quedando ésta disponible para otro agente según el principio: ha muerto el rey, ¡viva el rey!


Fuentes de consulta:
Giménez, G. (2016). LA SOCIOLOGÍA DE PIERRE BOURDIEU (1ra ed., pp. 13-14). Cuidad de México. Rexuperado de  http://www.paginasprodigy.com/peimber/BOURDIEU.pdf

domingo, 1 de mayo de 2016

El habitus como disposición y esquema

En sus primeras definiciones (elaboradas a partir del análisis de las prácticas rituales de la sociedad kabil), Bourdieu recurre a dos términos claves para definir el habitus: el de “disposición” y el de “esquema”.
El primer término es una herencia de de la filosofía moral: “El término disposición parece particularmente apropiado para expresar todo lo que recubre el concepto de habitus (definido como sistema de disposiciones): en efecto, expresa ante todo el resultado de una acción organizadora que reviste, por lo mismo, un sentido muy próximo al de términos como estructura; además designa una manera de ser, una propensión o una inclinación”.
El término esquema, más recientemente asociado con la noción de “competencia” de la gramática generativa de Chomsky, tiene una connotación más cognotivista y deriva directamente del “esquema” o “sistema simbólico” de Lévi-Strauss. En efecto, desde sus primeras definiciones Bourdieu caracteriza al habitus como un “sistema de esquemas interiorizados que permiten engendrar todos los pensamientos, percepciones y acciones característicos de una cultura, y sólo a éstos”  (Panofky, 1967)
Así entendido, el habitus tiene un carácter multidimensional: es a la vez eidos (sistema de esquemas lógicos o estructuras cognitivas), ethos (disposiciones morales), hexis (registro de posturas y gestos) y aisthesis (gusto, disposición estética). Esto quiere decir que el concepto engloba de modo indiferenciado tanto el plano cognoscitivo, como el axiológico y el práctico, con lo cual se está cuestionando las distinciones filosóficas intelectualistas entre categorías lógicas y valores éticos, por un lado, y entre cuerpo e intelecto por otro. O lo que es lo mismo: se está superando las distinciones de la psicología tradicional entre lo intelectual, lo afectivo y lo corporal.
En cuanto esquema, el habitus es sistemático (lo que explicaría la relativa concordancia entre nuestras diferentes prácticas) y transponible, es decir, puede transponerse de un ámbito de la práctica a otro, de un campo a otro (lo que nos permitiría presentir, en cierta manera, cómo va a actuar un agente en una situación determinada, después de haberlo visto actuar en situaciones previas).
Este es el momento de introducir una observación importante: el habitus concebido como “esquema” existe en estado práctico; por lo tanto se lo interioriza de modo implícito, pre-reflexivo y pre-teórico. Como dice el propio Bourdieu “el sistema de esquemas clasificatorios se opone a todo sistema de clasificación fundado en principios explícitos y explícitamente concertados, como las disposiciones constitutivas del gusto y del ethos, que son sus dimensiones, se oponen a la estética y a la ética” (Bourdieu, 1979).
Por lo tanto estamos ante una teoría del “sentido práctico” que no pasa necesariamente por la conciencia y el discurso, con lo cual se cuestiona las teorías que reducen la acción al punto de vista intelectual del observador externo, en detrimento del punto de vista práctico del agente que actúa. Aunque, por otra parte, no se excluye la posibilidad de que el habitus se explicite conscientemente en forma de “esquema metódico” por efecto de la educación formal y de la inculcación sistemática. Con otras palabras: no se puede ignorar el trabajo de codificación y de formalización que opera sobre el habitus y a partir del habitus.
¿Pero qué es un “esquema” en el sentido estructuralista del término? La respuesta es simple: “cualquiera sea el terreno al que se aplique, el esquema produce términos opuestos y jerarquizados, y al mismo tiempo la relación que los une” (Bourdieu, 1976). Así concebido, el esquema se sujeta a las leyes de equivalencia, de sustitución y de inversión, como nos lo enseñara Lévi-Strauss. Hasta aquí Bourdieu permanece fiel al principio estructuralista de la oposición distintiva como generadora del sentido y del “valor” (en sentido semiológico, y no axiológico), y concibe la función simbólica como un “poder separador, distinción, diacrisis, discretio, que hace surgir unidades discretas de la continuidad insecable, y la diferencia de la indiferencia” (Bourdieu, 1979).
Nuestro autor, sin embargo, generaliza, amplía y distorsiona a su manera el esquematismo estructuralista introduciendo nuevos elementos como la jerarquización de las diferencias, el principio de contextualización situacional que decide el sentido y el valor de una posición distintiva, y la definición no sólo cognitiva sino también axiológica del “valor” saussuriano. Con otras palabras, la oposición distintiva funciona también como una jerarquía de legitimidad, y toda categorización es indisociablemente valorización y estigmatización, generadora de signos de distinción o de marcas infamantes.

domingo, 24 de abril de 2016

Consumo: concepto "habitus"

El concepto de habitus es el elemento central de la teoría sobre el consumo en Bourdieu, en él expresa la oposición entre dos elementos: la estructura social, mediante los estilos de vida en el ámbito del consumo, y la producción.

Bourdieu define los habitus como “sistemas de disposiciones duraderas, estructuras estructuradas predispuestas a funcionar como estructuras estructurantes, es decir, en tanto que principios de generación y de estructuración de prácticas y representaciones” (Bourdieu 2000a: 256). Los habitus son por un lado una estructura estructurante, producto de la estructura social que organiza las prácticas y la percepción de estas. Por otro lado, es estructura estructurada, es decir, es también agente de la estructura social al constituirse como el principio de división en clases lógicas que organiza la percepción del mundo social, y a la vez es el resultado de la anexión de la división de estas clases sociales.

Bourdieu considera que el consumidor aparece ligado al habitus, con respecto al estilo de vida y a la manifestación de la publicidad. Así mismo, también señala la capacidad activa del sujeto que se encuentra como hemos dicho vinculado al habitus, y es este último el encargado de permitir que el individuo se niegue a determinadas prácticas de consumo impuestas por los productores. Esto hace que los fabricantes tengan que adaptarse al hábitus o gustos de consumidor. Es necesario mencionar también, que la capacidad de resistencia a las imposiciones de los productores en distinta en cada consumidor. 

Para Bourdieu:  los diferentes habitus conforman y dan origen al estilo de vida, por lo que el habitus se produce con anterioridad al estilo de vida. Por otra parte, el habitus actúa como generador de prácticas enclasables y a su vez, como sistema de enclasamiento de esas prácticas. En otras palabras, los habitus o gustos generan las prácticas de consumo y, a su vez, actúan como clasificadores de las mismas. Por lo tanto, tenemos que los habitus realizan una doble función en relación a las prácticas: generarlas y clasificarlas. Las prácticas y el estilo de vida tienen como rasgo en común el habitus. Ambos términos, prácticas de consumo y estilo de vida no son sinónimos, sino que uno genera a otro. Es decir, las mismas prácticas son las encargadas de producir o crear dicho estilo. 

Siguiendo con el estilo de vida, este requiere tanto de las prácticas como de los habitus. Ambos términos se condicionan, pero pueden también actuar de forma autónoma. Bourdieu enfrenta el habitus con el estilo de vida, concediéndole al primero un mayor poder explicativo y un mayor arraigo en las condiciones materiales. El habitus, como decíamos anteriormente, es el encargado de generar las prácticas de consumo, pero no es lo único, ya que de igual forma, también crea junto con las prácticas, el estilo de vida. Las prácticas de consumo adaptan las condiciones materiales y el estilo de vida intenta sobrepasar dichas condiciones. Es necesario decir también, que el estilo de vida transforma las prácticas de consumo en distinción. Es decir, las prácticas de consumo generan un estilo de vida que será distinto en las diferentes clases sociales. Los individuos que ocupen una posición elevada en la pirámide social y/o las clases altas, tendrán unas prácticas que les ubicarán dentro de un estilo de vida concreto y que será diferente a las prácticas y estilo de vida que mantengan las clases bajas o los individuos que se encuentren más abajo en la jerarquía social. Las diferencias en los gustos o prácticas pueden constituirse como un ejemplo de habitus.

El habitus es atribuido a todas las clases y subclases sociales, pero obtiene una mayor importancia en aquellas donde se produce la capacidad de elección. Bourdieu relaciona las clases sociales con el prestigio que proporcionan tener unos gustos o habitus considerados como superiores y legítimos. La estratificación vinculada al estatus va en función del poder económico, ya que el habitus se fundamenta en la posibilidad de poder elegir más allá de las necesidades. En este sentido el consumo queda restringido por el nivel adquisitivo de los individuos. Bourdieu considera la distinción se encuentra en un consumo de lujo frente a uno de necesidad. 

domingo, 17 de abril de 2016

EL ESTILO DE VIDA


En Bourdieu el estilo de vida es más un elemento para la exclusión social que para la integración, es una manera de integrar a las clases dominadas excluyéndolas. Este estilo de vida del que habla Bourdieu, se articula con la lucha entre clases sociales. Es el concepto mediador entre la estructura social y las prácticas. La estructura social son las relaciones de dominación, donde Bourdieu sitúa fundamentalmente lo social. 


Bourdieu hace referencia a la estilización de la vida, concepto tomado de Weber, que se refiere a la conciencia de estilo y es un elemento de igualación de las prácticas y la sociedad. Esto quedará reducido a los estilos de las clases superiores dentro de un proceso de dominación (Bourdieu 1998: 53). Esta estilización de la vida es el resultado de las situaciones materiales y sociales que se reflejan cuando los individuos escogen, en su consumo, y se identifica con la desvinculación del consumo por necesidad.

El estilo de vida es un fenómeno clasificatorio del que se deriva la obtención de unos objetos determinados y la clasificación de los sujetos en la escala social. Esos objetos o bienes son utilizados por esos sujetos, como símbolo de distinción. El estilo de vida da lugar a la estructura social, y a su vez proviene de ella.

El papel que juegan aquí las clases populares, está influenciado por la dominación de los que poseen los estilos de vida propiamente dichos, las clases altas. Las clases bajas carecen de estilo de vida, por lo que se limitan a adoptar, en la medida en la que pueden, los estilos de la burguesía, haciendo de la necesidad algo virtuoso. 

Bourdieu representa el estilo de vida, también, como un generador de conflictos entre clases y como un instrumento que hace posible las transformaciones sociales mediante elementos materiales.

El consumidor toma una posición de sujeto en el consumo, como hemos mencionado anteriormente al hablar del consumo como práctica. Es él, el que determina su consumo, el que crea su propio estilo de vida; no los objetos. Son entonces, el consumo como tal y sus actividades, los que crean los estilos de vida, a través de los que consumen.

domingo, 10 de abril de 2016

El consumo como práctica para Bourdieu.



Al hablar de consumo como práctica, Bourdieu pone el énfasis sobre los productos, los objetos y los signos de consumo. Todo ello lo desarrolla dentro de las relaciones sociales, como por ejemplo, la dominación de unos grupos sobre otros, o las que tienen lugar en las clases sociales.

Son estas últimas las que explican los productos en sí, y su circulación.
En contraposición a Barthes y Braudillard, Bourdieu afirma que, las prácticas de los grupos sociales es la principal explicación de los prácticas de consumo, ya que lo que da identidad a un grupo social son las prácticas comunes, no sus signos. Así en lugar de hablar de moda, lo hace de vestuario, es éste el que sitúa a los individuos dentro de una clase social. Ante la afirmación de Braudillard de que el consumidor se encuentra en una posición de objeto, es decir toma un comportamiento pasivo en el consumo. Bourdieu señala la posición como sujeto que desempeña el consumidor. También se niega a la idea de que el consumo no está relacionado con el interés, y considera que lo que mueve el deseo es la motivación, producto social interiorizado en cada uno de nosotros, inconsciente y abstracto.

Apoyándose en la teoría de Simmel sobre el consumo en cascada, que hace referencia a la constante sustitución de modas, Bourdieu afirma que las clases altas poseen unas prácticas de consumo propias que actúan como distinciones sociales, y que estas prácticas características de las clases altas son imitadas por las clases bajas para conseguir un reconocimiento en la sociedad de clases, para ascender en la pirámide social.

Debido a estas imitaciones, las clases altas sustituyen sus hábitos de consumo por otros nuevos para seguir manteniendo esa diferenciación del resto.

En base a los efectos del consumo como práctica, Bourdieu afirma que esto hace alusión a aquello que nos clasifica, que nos diferencia en las diferentes clases sociales, y que nos engloba dentro de otras con las que compartimos el mismo entorno social y material. Esta clasificación la hace mediante el gusto, que es la manera en la que el consumo se manifiesta.

Bourdieu trata la práctica del consumo vinculándolo a la posición que ocupa en la escala social el consumidor. Dando importancia a la apropiación de los objetos, a lo que él denomina, el uso social.

Dependiendo de la clase social a la que pertenezcamos tenemos unas prácticas de consumo u otras, que vienen determinadas también por el estilo de vida. Tanto estas prácticas, como la clase social, están establecidas desde nuestro nacimiento, y ni siquiera la educación puede influir en este hecho.





Fuentes de Información:
sociologiaConsumo - La sociología del consumo en Pierre Bourdieu. (2016).Sociologiaconsumo.wikispaces.com. Recuperado 10 Abril 2016, de https://sociologiaconsumo.wikispaces.com/La+sociolog%C3%ADa+del+consumo+en+Pierre+Bourdieu

martes, 5 de abril de 2016

Introducción a la sociologia del consumo de Boourdieu

En las aportaciones a la sociología del consumo de Bourdieu, se puede observar la influencia del pensamiento de autores como Veblen, Simmel o Weber. El sociólogo francés en un primer momento se ve influenciado por el estructuralismo de la época. La idea de una sociedad de masas cada vez iba perdiendo fuerzas y dejando a entrever rasgos de una sociedad de consumo con mucho atractivo que llamó la atención de muchos pensadores.

En relación al constructivismo, Bourdieu retoma la tradición heredada de autores como Veblen, Simmel o Weber, de quien recupera el término de “estilización de la vida”, para aplicar en ella los nuevos avances teóricos característicos del momento. Para estos autores el consumo actúa como elemento principal de la distinción social entre los grupos. Bourdieu se encargará de señalar el aspecto más simbólico de este fenómeno, de igual forma, su importancia en la creación y en el mantenimiento de categorías sociales. 

Al tratar la sociología del consumo recupera una de las aportaciones de Veblen y señala que la forma de discriminar los artículos de consumo con respecto a su valor procede de la educación. En relación a esto y en el contexto de la sociedad contemporánea occidental, los individuos reclaman y legitiman su posición en la jerarquía social mediante los gustos. Estos últimos hacen referencia a las prácticas de consumo de determinados bienes o servicios y el consumo que se considera adecuado para cada grupo. Los diferentes gustos actúan como indicadores de nuestra posición en el espacio social y se hacen visibles a través de los hábitos de consumo. 

Por otro lado, la tradición heredada de Simmel, le sirve a Bourdieu para hablar delconsumo en cascada. Esto hace referencia a la sustitución de modas, cuando las clases bajas imitan las prácticas de consumo propias de las clases altas, y estas se ven obligadas a cambiarlas para seguir manteniendo la distinción.

Bourdieu es uno de los representantes del renacer que la sociología del consumo experimentó a finales de los setenta y principios de los ochenta. El nuevo surgimiento de esta disciplina, concebía el consumo como un fenómeno social y cultural característico de las a las sociedades industriales avanzadas.

El consumo se registra en Bourdieu en las luchas entre clases sociales. Estas luchas de clases se expresan en la lógica del consumo, y a su vez, promueven dicha lógica. Las clases altas, con sus prácticas de consumo, generan una moda que es legitimada por todos y considerada como genuina. Los conflictos de clases están presentes en todas las acciones de consumo, donde a pesar de que cada uno defiende sus intereses, siempre son las clases altas las que ejercen su domino sobre las clases bajas. En estas situaciones de conflicto, los gustos adquieren una especial relevancia, y son mostrados de forma simbólica mediante los hábitos de consumo.

La clase social se encuentra determinada por dimensiones que van más allá de posición que se ocupe en el mercado. Cada clase social tiene unas prácticas de consumo concretas y eso viene determinado por el estilo de vida. Las clases altas son las que poseen el estilo de vida propiamente dicho, ya que gozan de la capacidad de elección, en cambio, las clases bajas llevan a cabo un consumo por necesidad. Estas clases no pueden escoger, por lo que lo único que les queda es intentar emular a las clases altas aunque no pueden, y realmente consumen solo por necesidad aunque intenten creer lo contrario. Hacen de la necesidad algo positivo.

Bourdieu distingue entre dos tipos de consumo:

- Consumo vinculado a la clase social. Este consumo alude a aquel que se produce de manera más inmediata, rutinaria y efectiva. Es establecido por los elementos que tienen que ver con lo económico y lo laboral. Este tipo de consumo hace referencia concretamente al habitus de clase.

- Consumo vinculado al estilo de vida. Es el consumo discursivo. Hecho de expresiones y manifestaciones del gusto y de las formas. Predomina un consumo ajeno a la necesidad, basado en el gusto.

La posición en la pirámide social estaría fundamentada en la relación de los criterios objetivos con los subjetivos. Los primeros harían alusión a la posesión de capital económico, cultural y social; los segundos estarían relacionados con los gustos característicos de cada clase social y/o a los adecuados para la posición que ocupemos dentro de esa jerarquía. Son estos últimos, los criterios subjetivos sobre los que Bourdieu se basa para establecer una tipología acerca de los gustos guiada por las prácticas de consumo que son legitimadas en un determinado contexto.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Pierre Bordieu, ¿un sociólogo estudiado por piscólogos?


Pierre inició sus estudios desde la perspectiva sociológica, éste es un método de recolección de datos por medio de aplicación de conceptos para un análisis "alterno" -por decirlo de un modo- de los eventos/fenómenos sociales. Esto fue empleado incialmente por Durkheim en 1985.
Con ésta breve introducción, es importante darnos espacio para preguntarnos... ¿Cómo ayuda ésta perspecriva sociológica a los psicólogos, en un estudio de fenómenos sociales? 
Tal vez una respuesta digna sería que somos seres en esencia sociales por tanto; lo que pase o no dentro de un mundo -esfera social- afecta de manera multifactorial a sus integrantes, y es algo que debemos entender, a lo que no se puede escapar o serle simplemente indiferente.

Como psicólogos tomamos fundamentos de (tal vez) los más experimentados en el estudio social -sociólogos- para tratar de aterrizarnos en el ámbito y para llevar un estudio o análisis transdisciplinario.

Claro que el lector debe tomar esto como una invitación y restringirse de llevarlo al dogma, al final, la construcción del conocimiento es en conjunto y por lo tanto todo debe ser cuestionado a manera de encontrar vertientes nuevas.

Gracias.

domingo, 13 de marzo de 2016

CONSTRUCTIVISMO ESTRUCTURALISTA

A finales de los años sesenta en Francia Pierre Bourdieu da a conocer su teoría de las clases sociales que abre un nuevo paradigma en la sociología, que es reconocido entre los grandes teóricos de clases sociales de la actualidad.
Para diferenciar las clases sociales, parte de la existencia de un "espacio social" formado por distintos campos (económico, cultural, social, simbólico) a los que corresponden respectivos capitales. Las clases sociales resultan de la posición ocupada en el espacio social según los capitales que se posean en el presente y la herencia social, dicha posición en el espacio social constituye las condiciones sociales de existencia, que dan lugar a distintos hábitos, gustos, prácticas y estilos de vida. la ubicación en el espacio no viene dada fundamentalmente por las "valías" de las personas, sino por la trayectoria seguida por su familia, no siendo partidario el autor de las teorías de la movilidad social funcionalistas, que sirven como teorías legitimadoras del poder, frente a ellas defiende la existencia de unas trayectorias de clase de las que resulta difícil escaparse, aunque acepta la existencia de desclasamientos.
Pierre Bourdieu reconoce a su teoría con un enfoque constructivista estructuralista. 
Es estructuralista por que quiere decir que existen en el mundo social mismo, y no solamente en el sistema simbólico, lenguaje, mito etc. estructuras objetivas, independientes de la consciencia y la voluntad de los agentes, los cuales son capaces de orientar o de impedir sus prácticas y representaciones.
Del lado constructivista quiere decir que existe una génesis social de una parte de los esquemas de percepción, de pensamiento y de acción que son constitutivos de aquello que Pierre Bourdieu llama Habitus y de otra parte de las estructuras sociales y aquello que llama los campos y los grupos, especialmente de aquellos que normalmente se les llama "clases sociales".

domingo, 21 de febrero de 2016

Pierre Bourdieu; algunos datos.


Actualmente se considera a Pierre Bourdieu como uno de los prensadores más grandes del siglo XX por sus aportes a la sociología.  En este blog publicaremos algunos de los datos más relevantes que se relacionan con su trabajo.
En esta ocasión abordaremos parte de su biografía y contexto histórico en el que vivió.

Datos Biográficos/Contexto Histórico-intelectual
Pierre Bourdieu


Pierre Bourdieu nació en Denguin, un pequeño pueblo en las faldas de los Pirineos, al sureste de Francia; el 1 de abril de 1930. Hijo de un funcionario burgués, sin embargo vivían en un área rural. A principios de 1950’s estudió en el École normale supérieure en París, uno de los mejores colegios de la época. Se graduó como Agrégé de philosophie, sin embargo se rehusó a escribir una tesis en reacción al carácter autoritario y represivo de la educación que había recibido. Bourdieu y muchos otros estaban inconformes no solo con la institución, si no también con el ambiente político en el que vivían.



Un año después de su Agrégation empezó a dar clases en un lycée provinciano. En 1956, fue reclutado por el ejercito francés, sirviendo durante 2 años en Argelia. Éste suceso marca sin duda alguna el comienzo de la transición de la filosofía a las ciencias sociales. Después de dos años de no ser investigador y no trabajar en sus estudios, empezó a escribir un libro sobre su experiencia en el ejercito, la visión francesa de como acabar una guerra y la vida en general que llevaban los Argelinos, y los franceses colonizadores. El Libro se llamó Sociologie de l’Algérie publicado en 1958, y por dos años más vivió en Argelia, dando clases en la Universidad de Argelia. Bourdieu Considera que éste primer libro fue un intento de un extranjero de analizar un país. Fue su primera investigación social a nivel empírico, que le sirvió para desarrollar sus habilidades de trabajo de campo.


Siguieron tres años en el que se dedicó a dar clases en la Universidad de Lille. Regresó a París en 1964 cómo director de estudios a l’École pratique des hautes etudes, el poder parisino, en el que después se basaría su trabajo. Durante estos años se dedico en su mayoría a investigar y publicar diferentes estudios. A partir de esto, se empezó a formar un grupo alrededor de Bourdieu, convirtiéndolo en un patron de la sociología. En 1968 se fundó el Centre de Sociologie Européenne, otorgando el privilegio a Pierre Bourdieu de ser el director. Subsecuentemente Pierre lanzó una revista asociada, Les Actes de la recherche en sciences sociales. Una publicación académica innovadora que mezclaba el texto, la fotografía y las ilustraciones de una manera refrescante y única. Algunos de los colaboradores más importantes fueron: Boltanski, Darbel, de St Martin y Passeron.


En 1981 después de varios episodios de política interna debido a que se acercaba la jubilación de Raymond Aron, y en competencia con Boudon y Touraine, Bourdieu fue destinado Director de Collège de France. Continua dirigiendo el centro de sociología europea e investigando y publicando constantemente.

En 1993 le dieron la Médaille d’or du Centre National de la Recherche Scientifique. En 1996 recibió el premio Goffman Prize de la Universidad de California, Berkeley y en 2001 la Huxley Medal of Royal Athropological Institute. Murió de Cáncer el 22 de enero del 2002.

Aunque en general se discute si Bourdieu es sociólogo o antropólogo, Bourdieu se aferra a su orígenes, permaneciendo un filósofo. O de una manera más acertada, a la fascinación con algunos problemas filosóficos: la mente, personalidad, dándole un discurso teorético capaz de unir la fibra empírica de sus trabajos. Combinando el discurso filosófico con el trabajo de campo, relacionando las grandes preguntas de la filosofía, con la realidad social.

Fuentes de Información;
BOURDIEU: Datos Biográficos/Contexto Histórico-intelectual. (2009). Teoriabourdieu.blogspot.mx. Recuperado 21 Febrero 2016, de http://teoriabourdieu.blogspot.mx/2009/11/datos-biograficoscontexto-historico.html

sábado, 20 de febrero de 2016

Sobre Pierre Bourdieu

Sociólogo francés, de amplio conocimiento e influencia en las ciencias humanas y sociales del siglo XX. Nace en Denguin, el 1 de agosto de 1930 y muere en París, el 23 de enero de 2002.
Bourdieu fue excelente estudiante del instituto Louis-le-Grand. Fue admitido en la Escuela Normal Superior de la calle Ulm en 1951. Si bien la escena filosófica francesa está dominada por la figura de Jean-Paul Sartre y el existencialismo, Bourdieu reacciona como muchos de su generación normalista.
Además de sus estudios, también sigue en el seminario de la Escuela práctica des Hautes estudios en filosofía del derecho de Hegel. Profesor de Filosofía en 1954, se matriculó con Canguilhem para una tesis filosófica sobre la estructura temporal de la vida emocional, que abandonó en 1957 para dedicarse a los estudios sociológicos de la tierra. 
En 1960 regresó a París, para convertirse en asistente de Raymond Aron de la Universidad de París. Aron también lo hace el secretario del Centro de Sociología Europea, institución de investigación que fundó en 1959, desde el resto de las estructuras de la posguerra y con la financiación de la Fundación Ford. El joven asistente de Raymond Aron, consiguió un trabajo como profesor en la Universidad de Lille, que ocupó hasta 1964, sin dejar de intervenir en París como parte de cursos y seminarios.
En 1962, se casó con Marie-Claire Brizard, con quien tiene tres hijos: Jerónimo, Emmanuel y Lauren.
En 1964, se unió a la Escuela Práctica de Altos Estudios, luego estudió en 1975 en la Escuela de Hautes en Ciencias Sociales (EHESS), esta última nacida de la autonomía de un sector de la EHESS. El mismo año, comenzó su colaboración con Jean-Claude Passeron, que lo llevó a la publicación del libro Los herederos, que fue un gran éxito y le ayudó a convertirse en un sociólogo famoso.
A partir de 1965, con la obra Un arte medio. Ensayos sobre los usos sociales de la fotografía, seguida en 1966 por El amor al arte, Pierre Bourdieu llevó a cabo una serie de estudios sobre las prácticas culturales, que ocuparon una parte esencial de su obra sociológica en la década siguiente y dieron lugar a la publicación en 1979 de Distinción: Una crítica social del juicio, que es su obra más conocida y la más importante en el campo sociológico, que se encuentra  entre las diez obras sociológicas más importantes del mundo en el siglo XX en el clasificación establecida por el "Asociación Sociológica Internacional".
En 1985, se convirtió en director del Centro de Sociología Europea, que a partir de ahí se fusionó con el Centro de Sociología de Educación y Cultura. La preservación de la estructura de las misiones de ambas entidades estuvo dirigida por su alumno Remi Lenoir.

Fue uno de los sociólogos más relevantes de la segunda mitad del siglo XX. Sus ideas son de gran relevancia tanto en teoría social como en sociología empírica, especialmente en la sociología de la cultura, de la educación y de los estilos de vida. Su teoría destaca por ser un intento de superar la dualidad tradicional en sociología entre las estructuras sociales y el objetivismo (fisicalismo), por un lado, frente a la acción social y el subjetivismo (hermenéutica), por otro lado. Para ello se dota de dos conceptos nuevos, el habitus y el campo así como reinventa uno ya establecido, el capital.